PRÓXIMO VIAJE DE AUTOR 2019-03-24
LLÁMANOS AL +56-2-2215-6248
Consejos Viajeros

Guía express para viajar a India y Sri Lanka

Las bocinas, el olor a especias, los coloridos mercados, el tráfico, los terriblemente pobres asentamientos de Mumbai, Delhi y Kolkata marcan el contraste con la fortuna de Mukesh Ambani, el hombre más rico de India y dueño de la residencia más cara del mundo, la casa Antilla, ubicada en la lujosa calle Altamount en Mumbai.

Así es India, el segundo país más grande del mundo en relación a su población, una ex colonia británica que se independizó en 1947, tras una lucha no violenta liderada por Mahatma Gandhi.

Este país, históricamente relevante por su posición geográfica en las rutas comerciales, se encuentra aproximadamente a 2.000 kilómetros de distancia de Sri Lanka, un país famoso por su producción de té, café, canela, caucho y coco, que fue colonizado por Portugal y los Países Bajos, hasta que en 1815 el entonces imperio británico tomó el control del país hasta 1948, cuando Sri Lanka obtuvo la independencia.

Además de su relativa cercanía, India y Sri Lanka comparten un importante y rápido crecimiento económico en Asia, una enorme diversidad cultural – Sri Lanka ha sido un centro de la religión y cultura budista de la antigüedad mientras que en India se originaron cuatro de las religiones más importantes del mundo: el hinduismo, el budismo, el jainismo y el sijismo- y los dos países ofrecen preciosas playas y safaris para los que buscan relajo y aventura.

En India, lejos lo más importante es definir una ruta de los lugares que se quiere visitar, ya que es imposible ver todo en un solo viaje por la magnitud del país. Aquí recomendamos hacer la ruta clásica, la del Triángulo Dorado, sobre todo si se trata de la primera visita, que incluye Delhi, Agra, Jaipur y Mumbai.

Lo lógico es empezar en Delhi, la capital de India, ya que ahí está uno de los principales aeropuertos internacionales. Una de las principales atracciones para visitar en Delhi es la tumba del emperador Humayun, una de las primeras construcciones de arquitectura mogol que desde 1993 es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. El Fuerte rojo, también declarado Patrimonio de la Humanidad, fue construido por Shah Jahan -el emperador que también construyó el Taj Mahal-, para trasladar la capital desde Agra a Delhi.

En Agra, la segunda parada del viaje, el Taj Mahal es el monumento más importante de la zona, dedicado a Mumtaz Mahal, la esposa favorita de Sha Jahan, que murió en el parto de su decimocuarta hija. Tampoco se puede perder la visita al Fuerte de Agra y Fatehpur Sikri, una ciudad construida por el emperador mogol Akbar entre 1571 y 1585, que incluso fue la capital del imperio mogol durante 14 años. En Jaipur, la tercera parada, las principales atracciones incluyen el palacio Hawa Mahal, construido de arena rosada, y el Fuerte Amber.

La última parada es Mumbai, una ciudad que genera el 40% del ingreso bruto nacional, famosa por las estrellas de Bollywood y los excelentes chefs de nivel mundial. Entre los panoramas que no se pueden perder, están los paseos en botes por la ciudad, los walking tours en Colaba, un área de la ciudad donde lo mejor es perderse en los mercados, visitar las galerías de arte y los monumentos históricos como la torre de reloj Rajabhai, del mismo arquitecto que construyó el Big Ben en Londres. Tampoco puede faltar la visita a Marine Drive, un boulevard por la orilla de la costa que conecta Nariman Point con Malabar Hill y la playa Chowpatty.

Para los que buscan visitar mercados, los más famosos son Crawford Market para frutas y verduras y Mangaldas Market, ideal para encontrar telas y sedas. ¿Los mejores restoranes de comida local? Indigo y Khyber, ambos ubicados en Colaba. Pero si de verdad se quiere conocer la gastronomía de India, lo mejor es comer en los carritos callejeros para probar los arroces rellenos y los vegetales con carne.

En Sri Lanka, un país que vivió una guerra civil durante 25 años, los panoramas son diferentes a los de India: lo ideal después de las multitudes en India – que para algunos pueden ser caóticas y estresantes-, es relajarse en las playas de Tangalla, al sureste del país. En esa zona se puede visitar el monasterio Mulkirigala, un templo budista, y el parque nacional Bundala. Otro lugar que vale la pena visitar es el parque nacional Yala, ubicado al sur de Sri Lanka, en la provincia de Uva.

Tras unos días en Tangalla, lo recomendable es visitar Colombo, la capital comercial de Sri Lanka. Uno de los imperdibles es el yacimiento arqueológico Sigiriya, donde también están las ruinas de un antiguo palacio construido en el siglo V. También se recomienda visitar el Museo Nacional de Sri Lanka para luego trasladarse a Dambulla, una zona que se conoce como “el triángulo cultural” de Sri Lanka, ya que ahí se encuentran importantes templos y ruinas, como el Temblo de Oro, un centro religioso místico que tiene 5 cuevas con diferentes estatuas y esculturas.

El tercer destino a visitar en Sri Lanka es la ciudad de Kandy, conocida por ser el centro del budismo y Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Ahí se encuentra el Sri Dalada Maligawa o Templo del Diente de Buda, donde se guarda el canino izquierdo del Buda. Siguiendo con el itinerario, el parque nacional Uda Walawe es un lugar mágico para ver elefantes, búfalos y ciervos, además de otros animales como cocodrilos y diferentes tipos de pájaros.

El último lugar para visitar en Sri Lanka es Galle, una ciudad colonial por la que pasaron portugueses, holandeses e ingleses. Para coronar el viaje, se debe visitar el fuerte de Galle construido primero por los portugueses en 1588, para luego ser terminado por los holandeses en 1684.

 

CONTÁCTENOS